Easy Horse Care Rescue Centre

Nuestra misión es rescatar y rehabilitar caballos, ponis y burros que han sufrido abusos, negligencias y abandonos, a la vez que hacemos campaña por un mejor trato animal en España. Somos una fundación que, sin practicar la eutanasia, da asilo de por vida a animales rescatados, bien en nuestro centro o bien realojándolos.

  • Ayúdanos
    Ayúdanos

    Nuestros postes y cintas eléctricas se deterioran rápidamente y requieren un reemplazo constante. Necesitamos construir vallas resistentes y duraderas.

    LEE MÁS
  • Muerte del pequeño burro Kisses
    Muerte del pequeño burro Kisses

    La costa alicantina vuelve a ser el escenario de otro terrible caso de maltrato animal.

    LEE MÁS
  • Della y Little Lady
    Della y Little Lady

    ¿Pueden los animales morir de pena? Un claro ejemplo es el de Little Lady y Della, dos burritas compañeras que no han podido vivir la una sin la otra.

    LEE MÁS
  • Conoce a Bronson
    Conoce a Bronson

    A Bronson le golpearon con un martillo en la cabeza, dejándole secuelas permanentes. Y aún así es uno de los caballos más simpáticos y felices.

    LEE MÁS
  • Ayúdanos
    Ayúdanos

    Puedes aportar tu granito de arena siendo voluntario en el refugio o en las tiendas solidarias, u organizando un evento para recaudar fondos.

    LEE MÁS
  • Conoce a Luceiro
    Conoce a Luceiro

    Luceiro estuvo encerrado en un oscuro establo durante meses con un ojo pudriendo. A pesar de haber tenido que operarle para extirpárselo, sigue siendo un caballo hermoso e imponente.

    LEE MÁS

Taffeta

Taffeta on May 21 2017 - photo Elaine Warnock

Rescatado: 22 de octubre de 2008

El rescate de Taffeta comenzó con la llamada de un herrador alemán que había ido a una finca en la que había un montón de caballos muriéndose de hambre. Tres de ellos ya estaban muertos. Ésta fue la primera de todas las llamadas de auxilio que recibió Easy Horse Care Rescue Centre. Habían pasado únicamente dos días desde que decidiéramos acoger a Luceiro y fundar el refugio, pero enseguida se corrió la voz.

En esta ocasión, al parecer, una señora inglesa se había traído decenas de ponis miniatura y caballos árabes a su finca en España. Lamentablemente cayó enferma, y no pudo seguir haciéndose cargo de los animales. Se estaban muriendo de hambre. Era una situación terrible.

TaffetaRescue 05

Cuando fuimos a ver a la señora para intentar salvar a los animales, nos encontramos con su hijo quien, aparentemente, acababa de llegar de Inglaterra. Estaba muy alterado.

Nos llevó a ver a los caballos. Al doblar la esquina, nos encontramos con unos 200 perros de raza papillón y pomerania, junto a varios perros grandes. “Mi madre es una gran amante de los animales”, gritó el hombre entre los aullidos de los perros. Rod y Sue se miraron sin mediar palabra, y lo siguieron hasta llegar a un campo.

La escena era estremecedora. Había unos 20 caballos árabes, además de 17 caballos miniatura, seriamente desnutridos. Evidentemente, el hombre se sentía incómodo por el horrible estado en el que se encontraban. Asimismo, pudimos observar que había zonas donde la tierra había sido movida, por lo que dedujimos que había enterrado a los animales muertos.

Llegamos a la conclusión de que teníamos que actuar con mucho tacto para poder salvar a los caballos. Nos ofrecimos a llevarnos a algunos, y el hombre aceptó inmediatamente. Él se encargaría de hablar con su madre. Nos dijo que los caballos miniatura ya se habían vendido y que, al día siguiente, vendría alguien a recogerlos.

Taffeta just after rescue 2

A la mañana siguiente volvimos a ver a la señora. Nos explicó que, en su día, ella y la que fuera su pareja, habían traído los caballos a España desde Inglaterra. Su pareja se marchó, y tuvo que hacerse cargo de los animales ella sola. Estaba claro que no era consciente de la gravedad de la situación.

Estando allí en mitad del campo, acordamos que nos llevaríamos a cuatro de los caballos árabes peor parados: una yegua preñada y tres potros (Ginger, Spirit, Zak y Moses siguen con nosotros hoy en día, junto con Linda May, el potro que tuvo Ginger después de ser rescatada). El resto de los caballos regresarían a Inglaterra con la señora, según nos dijo el hombre.

Kay, una de nuestras voluntarias, había venido con nosotros, y comenzó a inspeccionar la finca mientras hablábamos con la mujer. Fue entonces cuando encontró un caballo miniatura oculto detrás de un muro. Todo apuntaba que lo habían dejado allí esperando a que se muriera.

Taffeta just after rescue 1

Nos llamó y corrimos a ver lo que había encontrado. Allí estaba el pequeño poni, acurrucado en el suelo, a punto de morir deshidratado. Estaba esquelético. Los huesos de su cadera estaban al descubierto y el animal estaba lleno de moscas. Se encontraba en un estado lamentable, pero su dueña no era consciente de ello. “Podéis llevárosla si queréis, pero está muy enferma”, dijo. “No me acuerdo cómo se llamaba. Creo que Taffeta. Tiene muy buenos orígenes”.

Sabíamos que teníamos que llevarnos a Taffeta a casa inmediatamente para poder salvarla. Conseguimos reanimarla con un poco de agua. Tuvimos que cogerla en brazos y meterla en nuestro coche, literalmente. Estaba tan débil que no podía mantenerse en pie. Ya de vuelta en nuestro refugio, Taffeta emprendió el largo camino hacia su recuperación.

Aquello no fue tarea fácil, ya que presentaba infecciones en diferentes partes de su cuerpo. Dorothea, nuestra veterinaria, le prescribió un tratamiento con fuertes antibióticos y le puso suero.

TaffetaRescue 03

Durante varias semanas tuvimos que limpiar los huesos de su cadera a diario, con el fin de evitar nuevas infecciones. Mantener esta estricta rutina de cuidados fue bastante complicado, pero era la única manera de salvar su vida.

Taffy, que por aquel entonces tendría unos ocho años, empezaba a recuperarse y a disfrutar nuevamente de la vida. A pesar de ello, sufrió una recaída: contrajo una infección en las encías, que se extendió hasta los senos nasales y los ojos. La trasladamos inmediatamente al hospital veterinario de Alicante, con el fin de salvar uno de sus ojos. Afortunadamente, la cirugía fue todo un éxito, pero Taffeta tardó aproximadamente un año en ponerse bien del todo.

TaffetaRescue 02

Con todo lo que había pasado, Taffeta se mostraba un poco reticente al contacto físico con los humanos. Sinceramente, ¿cómo no iba a estarlo, después de todo lo que había sufrido?

Pero esta magnífica yegua consiguió darle la vuelta a la situación: le volvió a crecer el pelo y, de repente, sus ojos volvieron a brillar. Le encantaba ser libre y explorar su alrededor. Se convirtió en nuestro ojito derecho.

Taffeta 08

Por aquel entonces, en casa solo estábamos nosotros, Lucerio y Taffeta. La yegua quería ser partícipe de todo lo que pasaba dentro y fuera de la casa. Pasó a formar parte del mobiliario. Siempre estaba en la cocina, olisqueando el frutero, o deambulando por la sala de estar y mirando su reflejo en la cristalera.

Definitivamente, es un caballo miniatura extraordinario. Tiene una mente inquieta y le fascinan los espejos y, especialmente, su propio reflejo.

Taffeta 017

Unos meses después de ser rescatada, Taffeta fue invitada a un evento benéfico. Sue no sabía si llevarla o no, porque Taffeta no se sentía cómoda entre las multitudes y no estábamos seguros de cómo iba a reaccionar. Finalmente, aunque algo intranquilos, decidimos participar.

Para nuestro asombro, cuando Taffeta escuchó la música (concretamente la banda sonora de Black Beauty), se transformó. Miró al grupo de unas 300 personas que la aclamaban con serenidad y se hizo cargo de la situación. Como si de una estrella de Hollywood se tratase, Taffeta se pavoneaba delante de sus admiradores y dejaba que todo el mundo tocara su brillante pelaje.

Taffeta modelling haute couture in October 2012

Ese día Taffeta se mostró como realmente era: una diva a la que le encanta su independencia y que se crece en los escenarios. Tiempo después supimos que la yegua había nacido en el Reino Unido y había sido entrenada para participar en espectáculos, antes de que la trajeran a España en torno al año 2000.

Taffeta meeting her fans in July 2013

A Taffeta le siguen gustando los espectáculos y es la estrella de nuestro refugio. Gracias a nuestros cuidados ha cogido peso y se ha convertido en una yegua preciosa. Ella es quien se encarga de darles la bienvenida a los visitantes y a los nuevos caballos, colmándolos de atenciones. Pero también elige con quien quiere pasar su tiempo.

Le sigue encantando asistir a actos benéficos. Incluso ha desfilado por la pasarela varias veces. A Taffeta le gusta llevar la tiara y la boa de plumas en ocasiones especiales, pero atención: si hay algún espejo en un evento, la magnífica Taffy lo va a encontrar.

Taffeta leading the San Isidro procession in May 2013 after being invited by the Rojales Mayor

“Taffeta hace lo que ella quiere”, dice Sue. Y lo seguirá haciendo. En un caballo miniatura à la Maria Callas, que nos recuerda que todos merecemos una segunda oportunidad.

Somos una fundación sin ánimo de lucro formada casi prácticamente solo por voluntarios, y dependemos de vuestras donaciones para continuar el trabajo de salvar ponis como Taffeta, y poder cubrir el coste de su alimentación y sus cuidados. Más info sobre cómo puedes ayudarnos aquí.

– Traducción al español por Susana Katterwe.

Apúntate a nuestra lista de correos

Te mantendremos al día de las últimas noticias del refugio y nuestros animales (en inglés). También recibirás un fondo de pantalla gratuito para descargar para tu ordenador o teléfono, con nuestros caballos más famosos ilustrados por Cha, una artista francesa afincada en Alicante.
Please wait